Exploradores españoles olvidados
Después del descubrimiento de América, muchos españoles se aventuraron a conocer otros territorios. Una vez superadas las fronteras terrestres, los viajeros se atrevieron a descubrir otros mundos y exploraron nuevas rutas por vía marítima.
En aquella época, los viajes no eran de aventura sino de ventura, buena o mala. Los avatares, los sufrimientos, el riesgo de perder la propia vida, no se hacían tanto por un objetivo personal, íntimo, de autosuperación, sino por el más prosaico de buscar fortuna, de salir de la miseria o de convertir a infieles.
España salía de su propia cruzada con un espíritu de frontera, de forma que las guerras contra el islam, del que la cristiandad havía puesto límite en España, se prolongaron a las Indias o a Oceanía, unos lugares donde a la metafísica de la religión se unía la del poder, el oro y las riquezas.
Entre todos los aventureros, encontramos relatos e historias de todo tipo protagonizados por exploradores, muchos desconocidos y, la mayoría, olvidados. Conquistadores tales como Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Pedro Alonso de Galeas, Isabel de Barreto, Ruiz Blas y Luis Gálvez o el andalusí Yuder Pachá, que reinaron en países y territorios extranjeros. Otros, como Pedro Páez, entregado a su fe, participaron en la sorprendente saga de los jesuitas evangelizadores. También destacan exploradores al mando de importantes gestas de carácter científico, como la de Andrés de Urdaneta y el ”Tornoviaje”, la compleja ruta de retorno desde las Filipinas a América atravesando el Pacífico para evitar dar la vuelta al globo terráqueo por Asia y África, o la Comisión Científica del Pacífico, con Marcos Jiménez de la Espada, enviada a tierras americanas y gracias a la que se formaron importantes colecciones científicas.